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lunes, 25 de julio de 2011

Retorno al lugar natal (6 meses del año 1963)

Retorno al lugar natal año 1963  (Asesinato de J. F. Kennedy nov-22-1963)
Santa Ana, Manabí

En dichos años mamá insistió nuevamente a retornar a la tierra de sus ancestros y regresamos mama y los tres varones, Rafael, mi persona y Johnny. También mi padrastro Pedro Pincay, que al no encontrar trabajo permanente, se regresaba a Muisne a buscar recursos para ayudar al sostenimiento de la casa.

Intentamos trabajar en lo que se pudiera, fuimos lustra botas,  yo tenía una carabina de motas con la que se tiraba a los chicles en un tablero, pero tuve que suspender por los requerimientos de la autoridad y lo belicosos y burlescos que eran los muchachos de dicho tiempo en Santa Ana.

Rafael que algo había aprendido con mi hermano mayor Eustorgio de sastrería, buscó   trabajo en un taller, pero pasaron las semanas y meses y no progresaba ni técnicamente ni económico, lo mismo me sucedió a mi, mamá  hablo con un pariente cercado don Luis Álava   que tenía un taller de confección y reparación de calzado, en la que trabajaba un hermano  de don Luis y otro obrero, a mas de la Sra. Wilma Cedeño que también armaba calzado. La vida siempre ha sido dura, existió un celo entre los dos obreros por el nuevo ayudante, no podía coger ni un remiendo, ni una clavada, porque todo lo acaparaban ellos. A veces se     condolían y me daban para que lustrara algunas obras que tenían que entregar y me ganaba 20 centavos por par. Había días que me ganaba 60 centavos otros nada, hasta que   me  hostigue a los pocos días. Luego nos fuimos a la loma detrás de nuestra casa donde una familia Molina, que teñían como la mayoría de personas del pueblo una pequeña empresa de fabricar almidón. Toda la familia trabajaba, unos pelando, otros rayando, colando, secando, y empacando la masa. No teníamos jornal fijo, pero comíamos bien, y a fin de semana recibíamos algunos sucres que en algo mitigaban nuestra precaria situación.
En esas circunstancias, no encontramos con Evangel Rivera y su hermano que andaban comprando la masa o bagazo seco para ser molido y reprocesado para sacar un almidón de segunda clase, que era vendido a las fábricas de tejidos en la sierra. Y le pedimos trabajo a Evangel y dijo bueno, necesito ayudantes. Nos fuimos a trabajar con  Rafael, luego lo  llevamos también a Johnny que era todavía un niño de 10 años, nosotros ya andábamos en los 16 y 15 años. Lindo el trabajo cuando la masa estaba bien seca, pero no cuando estaba húmeda, que los molinos se trabaja y no se avanzaba casi nada y sudábamos lo que se dice    vulgarmente “la gota gorda” nos entregaban un saco de masa que comenzábamos a   moler a las 6 de la mañana y a las 2 ya terminábamos, por lo que ganábamos 2 sucres por saco, algunas veces pedíamos otro saco entre los dos, Johnny cerniendo el almidón también se ganaba un sucre diario. Cansados pero felices regresábamos a casa, porque sabíamos que ya teníamos como ayudar a nuestra madre para que nos atendiera en nuestras comidas y necesidades. Como todo lo bueno se acaba, comenzaban a llegar las telas sintéticas (Poliéster) que no requerían el almidón, y el negocio comenzó a bajar y a reducirse el trabajo. Los amigos Rivera se defendían también comercializando gallinas de los sectores aledaños hacia el mercado local. El papa de ellos compraba las cosechas de tamarindo para procesarla, se cocinaba  y envasaba en latas  para su venta al interior, también nos ayudó con trabajo pelando el tamarindo  y moviendo la paila. Estos amigos serán de recuerdo imperecedero porque nos dieron la mano cuando más lo necesitábamos.
Cantón Santa Ana, carreteras, rio, montaña, represa.



jueves, 21 de julio de 2011

Emigrando de mi lugar natal


Emigrando de mi lugar natal en busca de mejores rumbos.

Nuestra situación en nuestra querida provincia era crítica, ahondada por los fenómenos naturales que se habían ensañado con este hermoso lar de nuestro ecuador. Excesivos veranos y fuertes inviernos que sumió en la extrema pobreza a gran parte de la población, el manabita se caracterizó siempre por ser agricultor como vocación primigenia y si la naturaleza no le ayudaba, no le quedaba otra opción que emigrar en busca de mejores tierras. Muchos coterráneos salieron a otras provincias que los acogieron con los brazos abiertos, entre ellas Esmeraldas, Pichincha, Guayas, por ser las vecinas, donde prosperaron por tener mejores condiciones climatéricas.

Viaje frustrado a 24 de mayo. Nos quedamos con los churos hechos, dice un dicho, armados y equipados, con hatos y garabatos, debido a nuestra extrema pobreza, nos dirigíamos  a  la Hacienda la Providencia en el ahora cantón 24 de Mayo, donde el esposos de mi tía Elba, don Guillermo San Andrés, era un agricultor y comerciante de productos agropecuarios.  Sucede que la carretera era veranera, (solo  lastrada), se vino una lluvia que no permitió que el camión subiera una pequeña cuesta por mas intentos que se hizo, con cadenas, tablones y empujando todos los pasajeros, fui imposible seguir el camino, y tuvimos que regresarnos. Dios quiso que fuese así, este inconveniente nos cambió la vida, porque no podemos quejarnos de nuestra aventura a la verde provincia de Esmeraldas, que sería nuestro próximo destino.

Decisión tomada era que nos iríamos a buscar nuevos rumbos en la isla de Muisne.

sábado, 16 de julio de 2011

Mi Hogar, y mi niñez de los años 40 y 50

1) Mi niñez: Años cuarenta - cincuenta: 
Mi hogar: De la unión civil de Jose Arroba Veliz y de Honoria Isabel Cedeño Mieles, nacieron 8 hijos: Eustorgio, Yolanda, Isabel, Esperanza, Azucena, Rafael, José y Johnny, quienes por fallecimiento de mi padre cuando yo era un niño de corta edad, sufrimos padecimientos y pobreza en una provincia bien caracterizada por sus inclementes inviernos que todo lo inundaban y fuertes veranos que todo lo secaban y resquebrajaban el suelo. 
Mi Padre.- Hijo prodigo que abandonó su hogar en Ambato, donde tenía sus comodidades, su padre era un médico de dicha ciudad, viaja a guayaquil, donde trabaja en varios oficios, pero era mas inclinado a la mecánica y a la electricidad, trabaja en los primeros cines allá por los años 1920 – 29, tanto en guayaquil como en la península de Santa Elena. (en 1972 un venerable anciano Sr. Beltrán, propietario del famoso cine al aire libre Esmeraldas en la ciudad del mismo nombre, a quien yo brindaba mis servicios de técnico en Electrónica, me preguntó que relación existía con un joven flaco que trabajo con el en Guayaquil, allá por los años 1930, llamado Jose Arroba Veliz, a lo que yo respondí que era mi padre, el señor Beltrán, me contó que le tuvo mucha estimación al joven Arroba, muy trabajador y responsable y deseoso de aprender las nuevas tecnologías de la época. Desde ese momento, las relaciones con don Beltrán y su Hijo Eduardo fueron muy buenas, teníamos entrada libre al cine, y mi hermano Eustorgio trabajo algunos meses en el cine esmeraldas, pero por alguna razón salieron disgustando, que quiso seguir juicio laboral, a lo que yo me opuse. El señor Beltrán murió hace años, pero con su hijo Eduardo que llegó a ser Gobernador de Esmeraldas y una persona muy apreciada en los medios políticos y sociales, seguimos manteniendo una muy buena amistad. 

MIS PADRES Y MI HOGAR


Mi hogar, mis padres 

Estimo que por los años 1930- al 1932, papa José llegó por Santa Ana y por su conocimientos en mecánica y electricidad, pronto fue muy necesario y acogido por los entonces señorones ricos que eran los únicos que tenían pequeñas plantas eléctricas para iluminar sus empresas, peladoras de arroz, café y grandes negocios agro exportadores de la época. 
Al conocer a mama se enamoro a primera vista, pero en esas fechas, las chicas solo salían a la iglesia a rezar y muy bien acompañadas, y los padres eran muy estrictos en la relaciones con los del sexo opuesto. No existía el teléfono y la forma de comunicarse era por medio de señas y pequeños papelitos en forma de esquela donde se comunicaban los sentimientos. Los domingos era común una famosa retreta en el parque central donde las familias salían a disfrutar de la música y de la alegría de reunirse con amigos y familiares que se concentraban en gran número. Existía una costumbre muy aferrada que los hijos que casaran con manabitas, los llamados serranos no eran bien vistos, por la situación de las Guerras revolucionarias de don Eloy Alfaro Delgado, que desunió prácticamente a la costa y la sierra, a pesar de su obra integradora del Ferrocarril Duran- Quito, la revolución era vista prácticamente los cholos de la costa contra la burocracia dorada y el ejercito serrano que tenía toda las prebendas del poder. Papa se las ingenio para conseguir ser aceptado por mamá, pero no era del agrado, sobre todo de mi abuela Honoria, que era muy exigente en todo. Papa tuvo que valerse de poderosos e influyentes padrinos para pedir la mano de mama, ante lo cual mis abuelos tuvieron que ceder a regañadientes, claro mi mamá era la mayor y la que se encargaba de los quehaceres y del cuidado de sus hermanos menores, su ausencia sería muy sentida, pero sería bien suplantada por la inefable y siempre lista tía Rosita, que hasta su muerte en el año (198?) seguía sirviendo a sus hermanos y sobrinos con mucho cariño. Una vez casados mis padres fueron a vivir aparte, alquilando una pequeña casita, hasta que después de poco tiempo adquirieron un terreno de 30 x 60 metros donde construyeron una casa de 6 x 18 de una sola planta, como casi todas las construcciones de la época de piso madera, paredes de caña y techo de hojas de tagua llamado cade. Mientras vivió papa teníamos cubiertas todas nuestras necesidades de alimentación vestuario, salud y educación. Éramos distribuidores de las famosas revistas Vanidades, La Peneca, Selecciones en español, y de la Lotería Nacional, con cuyos ingresos sumados a los de papa que trabajaba en la planta eléctrica del pueblo, nos permitía vivir con relativa holgura a pesar de ser una familia numerosa. 


Mi madre Honoria Isabel Cedeño Mieles (1909 -1984)

Mi madre: Como hija mayor tuvo el peso de atender a sus hermanos y preparar comida para los trabajadores que laboraban en los predios familiares donde se sembraba de todo cultivo de ciclo corto, termino su instrucción primaria que era muy buena en ese entonces, con verdaderos maestros de vocación, estudiados en los normales de la Sierra, los estudios secundarios solo estaban disponibles para los hijos de los ricos, ya que tenían que trasladarse a Quito, Guayaquil o Cuenca donde si existían estos centros de estudios medios. Por lo que Aprendió oficios a coser a mano y a máquina, bordar, tejer sombreros, que a mas de sus quehaceres domésticos y de atender el negocio, se daba tiempo para coser a vecinos y amigos. Tengo los mejores recuerdos de mi madre, siempre cariñosa y me colmaba de atenciones, lo mismo que mis hermanas mayores, que me tenían como su muñeco engreído, ya que siempre pasaba en sus brazos, por eso a mis hermanas Yolanda, Isabel y Esperanza les estaré eternamente agradecido por todo su amor, cariño y atenciones que no he cesado de recibir hasta ahora ya adulto.


Creo que fue las mejor temporadas para nuestra familia


En la foto, mi madre con la Comadre Argentina Velez de Tello y su hija Jesusa Tello. Al fondo nuestra humilde casita de caña en Muisne.

SANTA ANA (MANABÍ) MI LUGAR NATAL


Mi Lugar Natal

Esta historia se desarrolla en sus inicios en Vuelta Larga o Santa Ana: Pequeño pueblecito rodeado de montañas ubicado al margen derecho del río Portoviejo, puerto fluvial donde convergían cientos de balsas cargadas de variados productos: frutos variados de la zona, productos para la exportación como la tagua, el cacao, el café, de los fértiles valles y zonas húmedas montañosas, Ayacucho, Honorato Vásquez, Las Mercedes, La Unión y otros sitios rió arriba. En este centenario cantón nací un 29 de Noviembre de 1945, habiendo vivido mis primeros siete años de vida, y cursado los dos primeros grados de escuela.
El actual territorio del cantón Santa Ana fue asentamiento de grupos aislados de aborígenes, cuyas características antropológicas correspondían a la cultura Manta, vigente hasta la llegada de los españoles.
A finales del siglo XIX irrumpe la agroexportación de materias primas como el cacao y la tagua, productos que se hallaban en abundancia en las montañas de un sitio que se conocía con el nombre de "Vuelta Larga", por la curva pronunciada del cauce del río Portoviejo.
Entonces el lugar comenzó a poblarse. Los primeros habitantes fueron Mariano Cevallos, Francisco Aráuz, Ceferino Pico y Pedro Moreira.
Poco después llegaron inmigrantes europeos tales como los García, Mieles, Mendoza, Arteaga y Burgos, atraídos por la bonanza, generada especialmente por la tagua.
La existencia de una pequeña capilla donde se veneraba a Santa Ana, fue identificando poco a poco al lugar con este nombre, a la vez que se lo conocía como "Vuelta Larga".
En 1854 Santa Ana ya tenía un Consejo Parroquial. El censo de 1858, señalaba que en el lugar habitaban alrededor de 5.000 personas. En 1861, Santa Ana figuraba como parroquia de Portoviejo.
Entre 1882 y 1883, Eloy Alfaro ejerció un gobierno independiente en Manabí, respaldado por los liberales, cuya Asamblea creó el cantón Santa Ana.
"Los vecinos de Santa Ana, que quisieron que su parroquia fuese cantón bajo el nombre de Bolívar, dirigieron una solicitud a Alfaro el 29 de septiembre, la que fue elevada a la Asamblea, por el Ministerio del interior de la minúscula dictadura, Manabí-Esmeraldas", dice el historiador Wilfrido Loor Moreira.
El 23 de abril de 1884 la Asamblea Nacional expide la nueva Ley de División Territorial, que incluye la creación del cantón Santa Ana, con su parroquia Olmedo.
Francisco de Paula Moreira, diputado por Manabí y hombre talentoso, logra que la Cantonización de Santa Ana tenga fuerza de Ley. La Asamblea Nacional emite un nuevo decreto el 7 de junio de 1884, creando al cantón con las parroquias Olmedo y La Unión.
El primer Concejo cantonal de Santa Ana es nombrado el 2 de agosto de 1884, por lo que este día se celebra la Cantonización del lugar. 
Episodios importantes de Santa Ana

-       Durante los primeros años de este siglo fue el primer cantón productor de tagua, importante producto de exportación que se daba naturalmente en sus montañas.
-      La Agencia "Caza Lagarto", de la Casa "Tagua Handelsgeselschaft", era la más importante exportadora de Tagua, cuyo producto salía a través del Puerto de Manta.
-      Santa Ana era un cantón productor de sombreros de exportación de paja toquilla, y de aguardiente.
-      Debido a su importancia como productor de materia prima, el proyecto del ferrocarril incorporó a Santa Ana. La primera locomotora llegó al lugar el 9 de julio de 1914.
-      Santa Ana fue escenario de la Guerra de Los Concha, que se desarrolló en Manabí y Esmeraldas entre 1913 y 1916, cuyos principales protagonistas fueron los hermanos Enrique, Agustín y Medardo Cevallos Mieles.[1]





[1] Fuente: Diario Manabita