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sábado, 16 de julio de 2011

MIS PRIMOS HERMANOS

Mis primos: 

Primos con quien tuve mejor relación fraternal.- En mi niñez en Santa Ana, me recuerdo a los hijos mayores de mi tio Romeo, con quienes jugábamos a la pelota en una pequeño patio de la casa esquinera que habitaban en la calle pavimentada que llevaba al cementerio y la calle Piedrahita frente al salón de los Sornosa (Hugo Elías Sornoza se caso con una chinita Díaz y vive en Esmeraldas) en la noche con los primos Cedeño en numero de 4 o 5 jugábamos a la orquesta con tarros y palitos y entonábamos algunas canciones de la época. Luego nos distanciamos y nos volvimos a encontrar por momentos en el cementerio para los fieles difuntos por los años 80. Así mismo mantuve buenas relaciones de amistad por vivir en Santa Ana, con mis primos Ponce Cedeño como Wacho y Pocho, como cariñosamente aún los llaman en familia. Por vivir por 17 años en Muisne, (1952 – 1969) mi mayor relación fue con mis primos Célleri, con quienes me considero casi hermanos, por haber vivido algunas temporadas con ellos y haber compartido el cariño de mi querida tía Silvia.  
Guillermo, Era mayor en algunos años y la tenía sus amistados de su edad, se llevaba bien con mi hermano mayor Eustorgio, con quienes se pegaban sus copitas a escondidas de sus padres.
 Wilson, Seis años mayor que yo, tenía sus amigos contemporáneos cuando pasaba en Muisne, ya que fue enviado a estudiar a Guayaquil. Disfrutábamos en las vacaciones de los juegos, sobre todo de beisbol que lo jugábamos chicos de toda edad en lo que es ahora el parque central de Muisne, donde existía la cancha de futbol. 
Oscar, Dos años mayor que yo, era mi defensor cuando los malosos, ya sea Mariano Mera Bernal, o Víctor Hugo Colorado se propasaban golpeándome, tanto Wilson como Oscar eran muy dinámicos, y con el buen ejemplo de don Guillermo su padre, nos organizaban en cuadrilla a un grupo de 10 0 12 adolescentes para descargar de los barcos de cabotaje las colas y cervezas de los comerciantes de esa época, con lo que nos ganábamos algunos sucres que eran repartido según nuestra participación. Mis 3 primos Célleri mayores al terminar su escuela fueron enviados a estudiar a Guayaquil y era Paquito el que ayudaba a su padre en el negocio de la tienda de abarrotes.  
Francisco Franklin, cariñosamente llamado Paquito por todos sus amigos, fuimos como hermanos, nací 17 días antes que el, por lo que nuestras edades eran las mismas, mi tía Silvia nos vestía iguales, y juntos nos ganábamos 1 sucre por llenar cada tanque de agua, desde el aljibe público de la esquina de la Casa Blanca. Claro con esto lo que mi tía quería es que aprendiéramos a trabajar y a ganarnos honradamente la plata. Fuimos compañeros de escuela en sexto grado en el Vicente Rocafuerte. le hacíamos competencia sin querer a dos aguateros muy famosos que laboraban en estas faenas, el señor Suárez, y el popular Sin Tripa, este último en las noches sacaba una mesita encima del aljibe publico con un juego muy popular, que gustaba a los muchachos, una cartulina sucia con cuadros de ocho colores, daba vuelta en un tarro viejo a 3 dados, pagando doble y triple si los colores se repetían en los dados. Se ganaba su buena platita.  Paquito fallecio el 18 enero del 2008 , a los 62 años de edad. Vivió y lucho por su Muisne Querido, fue el único de los Cellerí que permaneció en su tierra.
Carlos César.- Carlitos era el menor de los hermanos Célleri. Nacido por el año 51 , era 6 años menor a mi, a mis tres últimos primos, muchas veces me tocaba cuidarlos, a pesar que en hogar de mis tíos nunca faltó una niñera. Recuerdo una vez siendo Carlos de unos 6 años se cayo de la azotea al agua estando la marea llena, me lancé a sacarlo evitando que se ahogue, me regañaron pensando que yo lo había hecho caer, hasta que alguien de la cocina, explico que se había caído solito por una tabla falsa que existía. Medico de profesión reside en Esmeraldas.

Lucrecia.- La mayor de las mujeres, recuerdo que mi tia me enviaba acompañarla a algún mandado, a mis 10 años de edad por el 55, que mi hermana Isabel fue electa Señorita Muisne, Lucrecia fue escogida como su paje de honor, conservo la foto que me obsequio mi hermana. Actualmente vive en Chicago, EEUU.

Guillermina.- (Guillita o Guilla) la ultima de los Célleri, nacida en septiembre 19 del 53, era 8 años menor que yo, vive en Carolina del Sur, EEUU.
Los hijos de mi tío Diego: Tío Diego se estableció en Muisne, y tuve la suerte de compartir con mis primos, Pepe, Jorge, y Vicente de lo menores (Toño y Joselo) no me recuerdo.
 Mis primos San Andrés Cedeño: Ellos se establecieron en su hacienda “La Providencia” en el Cantón 24 de Mayo y luego se radicaron en Manta, visitaban frecuentemente a nuestros abuelos, por lo que siempre los veíamos, Leonila era la mas cariñosa, casi no teníamos mayor relación de fraternidad y amistad. 
 Mis primos Cedeño Delgado: mis primos por residir muchos años en Santa Ana, siempre estábamos en contacto, sobre todo con los mayores, de las primas mujeres casi no me acuerdo nuestra relación familiar en mi niñez. Yo Salí de Santa Ana a los 7 años (en 1952) y regresé unos meses de 15 años (1960) y luego en el 1963. Ellos ya Vivian en Portoviejo.
 Mis primos Rodríguez Cedeño: Franklin, Libertad y Antonio (Boncito). Ellos residían en Ambato, muy de vez en cuando nos visitaban en Santa Ana, Mis primos Ponce Cedeño: A mis primos y primas Ponce Cedeño como residían en Santa Ana, siempre estábamos en contacto, sobre todo con los mayores, Pituca, Charito, Zandar, Washington, Pocho.
Tomado del borrador del libro inédito "Mi Autobiografia"

Mis tios y tias Cedeño Mieles

Mis tíos y tías.- Del matrimonio de mi abuelo Arcadio Cedeño, con mi abuela Honoria Mieles Arauz, nacieron 10 hijos: Honoria, Rosa, Silvia, Romeo, Elba, Eulalia, Arcadio (Cayito), Diego, Clemente, Robertina. 
Tía Rosa, no hizo compromiso, vivió para servir a sus padres hasta su muerte, mi abuelito falleció primero en el año 1950 ¿ y mi abuelita en 1955, luego tía Rosa, paso a vivir con su hermana Elba, habiendo cuidado a Leonila y a Carlos, muchos años después, compartía su tiempo con su hermana Robertina, donde también le tocó lidiar con algunos de sus sobrinos pequeños como Rosario, siempre se encariñaba con sus sobrinos, (A falta de hijos, buenos son los sobrinos) cuando nosotros la visitábamos, siempre atenta, cariñosa, lista para atendernos lo mejor que podía, iba una y mil veces a hacer los mandados, a buscarnos las golosinas, como bollitos de maní, morcillas, salprieta y otras sabrosuras de nuestra tierra. 
Tia Elba.- Fue la única que fue enviada a Quito a seguir estudios secundarios, estudio en la Academia, de Artes y Oficios, saliendo titulada como maestra de Corte y Confección. Toda su vida laboró en el magisterio. Se caso con Don Guillermo San Andrés, joven comerciante y agricultor, y se fueron a vivir una temporada en su hacienda llamada la “Providencia” para luego radicarse en la ciudad de Manta, donde ejerció la docencia hasta su jubilación. Del matrimonio con San Andrés, nacieron cinco hijos; Elba Leonila, Carlos, Guillermina, Ramón y Fátima San Andrés Cedeño. 
Tía Silvia.- Muy joven se unió en matrimonio con don Guillermo Célleri Ortiz, joven de procedencia de Ayacucho, agricultor y comerciante, que se establecieron en la Isla de Muisne, donde fue un próspero comerciante y adquirió una pequeña finca donde crió ganado vacuno. Don Guillermo un señor blanco de buena presencia, muy prestante en su relación social y comercial, fue uno de los impulsores de la Cantonización de Muisne allá por el 3 de Octubre de 1956, fue tesorero municipal por muchos años, bajo la dirección de Don Milton Bucheli Pérez, eterno presidente de esa ínsula Esmeraldeña (quien dirigió los destinos de la comuna por mas de 30 años) De esta unión nacieron 8 hijos: Guillermo, Wilson Walter, Oscar Orlando, Francisco Franklin, Lucrecia, Carlos César y Guillermina Adelaida. La tía Silvia, muy cariñosa, y bondadosa con todos sus hermanos y sobrinos, casi la mayoría de sus hermanos los invito a pasar una temporada en Muisne, entre Ellos mi mama Honoria, tio Diego, tio Clemente, tia Elba, tia Robertina, Cada uno de sus viajes a Santa Ana, iba cargado de regalos, caramelos y confites para todos sus hermanos y hermanas y sobrinos, era una fiesta cuando la tia rica llegaba a visitarnos. 






Tía Eulalia.- Se casó con don Carlos (?) Rodríguez Lara comerciante de la Sierra y se establecieron en la ciudad de Ambato. Procrearon 3 hijos, Franklin, Libertad y Antonio. Todavía conservamos fotos que envio la tia a mi mamá. Por motivos de estudios de sus hijos, se estableció en Quito, viviendo con ello un alejamiento con su esposo, que buscó consuelo en otra compañera, los hijos: Franklin se fue a los Ángeles Estados Unidos, donde se caso y se estableció, viniendo muy pocas veces al Ecuador. Libertad se casó en Quito, y tuvimos poca referencia de ella, en el 2003, supimos por parte de su hermano Antonio que había fallecido años atrás. Antonio curso sus estudios en la Universidad Estatal de Quito, graduándose de Ingeniero Civil y esta ejerciendo actualmente en el Ministerio de Obras Publicas. Se casó y tiene 3 hijos. No habíamos tenido contacto con el desde que era estudiante y la tia vivía cerca del estadio del arbolito. En enero del 2004, mi sobrina Ana Rodríguez Arroba, o ubicó en el Ministerio y le invitó a integrarse a su familia, que le extrañamos, esperábamos contarle para la IV reunión de la confraternidad de la Familia Cedeño Mieles, que se realizó en Santa Ana en Diciembre del 2004. Tiene mucho que contarnos de su padres y hermanos. 


Tía Robertina.- Tuvo mala suerte mi tia, su único amor: Naví Ponce, gran arquero de los diablos Rojos de santa Ana, nunca formalizó en serio con ella, la lleno de hijos y le dio una vida de pobreza y sufrimiento, pero ella como una gran heroína luchó tenazmente para sacar adelante a sus hijos. De esa unión salieron 10 hijos: Pituca, Charito, Zandar, Alba, Gina, Fátima,  Washington, Heraldo, Robert, Richard  Fabricio. Navi  luego se casó con  una parienta lejana. Mi querida tía era muy cariñosa, se alegraba en recibir en su humilde casa a sus familiares, brindaba lo mejor de si, cualidad que ha heredado su hija mayor Pituca, quien también es una satisfacción recibirnos con mucho cariño aunque sea apretaditos. Casi en todas las reuniones en Santa Ana, Pituca nos ha atendido a cuerpo de rey con comidas típicas como los bollitos de maní, morcilla, salprieta de la especial, y otras delicias de mi tierra.

Tío Romeo.- El poeta de la familia, autodidacta, logró superarse intelectualmente, fue una persona muy estimada en los medios literarios de la provincia: hizo estudios de joyería en la Argentina, y ejerció su arte por muchísimos años, con la que logró la educación de sus hijos 
Tío Clemente.- De espíritu aventurero y jugador, siempre estuvo en las labores de campo, trabajo por muchos años en la hacienda de su hermana Elba en 24 de Mayo, sus últimos días los paso en la finca de su sobrino francisco Célleri en Muisne. Nunca hizo compromiso serio de pareja, pero de su conquistas si dejo semilla, dos hijas, que no tenemos mucha relación. Pago el tributo a su afición por la bebida, murió relativamente joven, sus restos reposan en el cementerio de esmeraldas, junto a sus hermanas, Silvia y Honoria 
Tío Diego.- Aprendió la joyería con su hermano mayor Romeo, casado con Gladis Cedeño, emigro a Muisne, ayudado por su cuñado don Guillermo Célleri, casado con Silvia Cedeño, tuvo cinco hijos: José, Alfredo, Vicente, Antonio, Joselo. Vivieron muchos años en Muisne, donde mi tio laboró en el Municipio en algunas actividades administrativas, su actividad económica se complementaba con un salón y los trabajos de joyería, mis primos también aprovecharon la creación del Colegio Alfredo Guerrero en Muisne, hicieron el ciclo básico y luego partieron en busca de estudiar los ciclos superiores. todos son profesionales que radican en Manabí. 
Tío Arcadio.- Le toco vivir en las duras luchas políticas de los años 40, en un levantamiento popular fue sacado de la casa de sus padres y asesinado vilmente. Sus restos reposan en lo que fue los terrenos de mis abuelos. No dejo descendencia.